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Guía de obras estudiantiles

La Duquesa de Sutherland

Nombre Clase Fecha

John Singer Sargent, La Duquesa de Sutherland (1904), Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Dominio público. Observe este lienzo bajo una luz en movimiento: el dibujo, el color real bajo el barniz, el pigmento puro

Datos clave

Artista
John Singer Sargent topimpressionists.com/es/artists/john-singer-sargent_es/
Fechas del artista
1856 – 1925
Pintura al óleo
1904
Técnica y materiales
Óleo sobre lienzo
Tamaño original
254 x 140 cm
Movimiento
Contemporary Realism Living artists painting the real world with traditional skill, often from photographs as well as from life.
Época
Siglo XIX
Celebrado en
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza topimpressionists.com/es/museums/museo-nacional-thyssen-bornemisza-madrid_es/
Artistic style
Estilo realista
Influences
Impressionismo
Notable elements or técnicas
Detalles minuciosos y captación de la esencia del sujeto.
Subject or theme
Retrato de una mujer

En contexto

La Duquesa de Sutherland — John Singer Sargent

Dimensiones

Las medidas originales son 254 × 140 cm (alto × ancho), representadas aquí junto a un adulto de estatura media. Es demasiado grande para representarse a escala en esta página.

¿Cuándo se pintó esta obra?

  1. 1850
  2. 1860
  3. 1870
  4. 1880
  5. 1890
  6. 1900
  7. 1910
  8. 1920

Fila superior: los años. Fila inferior: la edad del artista al inicio y al final de cada periodo — 0 al nacer, 69 al morir.

Pintado cuando el artista tenía 48. El artista vivió hasta los 69. 746 de las 1127 obras fechadas de este artista en nuestro catálogo son anteriores.

Sombreado: la trayectoria de John Singer Sargent (1856–1925) ▲ esta obra, 1904 cada pintura fechada, década tras década

Primeras obras: hasta 1884 Años principales de actividad: 1884–1906 Obras tardías: desde 1906

Estas tres franjas dividen las obras de este catálogo que cuentan con una fecha en un primer cuarto, una mitad central y un último cuarto. No representan la producción completa del artista: un periodo breve puede ser un vacío en el registro más que una etapa de inactividad. Los mismos años con la vida del artista trazada en ellos

Comparar con

Elige una de las obras anteriores: menciona dos cosas que comparta con esta y una diferencia.

Más obras para acompañar a esta: topimpressionists.com/es/art/similar/john-singer-sargent-la-duquesa-de-sutherland-8XX9QS-es/

Colores

Medido a partir de la imagen

    Color principal

    Verde ftalocianina #171c12

    Paleta catalogada

    • #171C12
    • #6F715B
    • #D1C5AD
    • #3B412A

    Estos colores integrados en toda la paleta del artista Encuentra otras pinturas por color

    Nombre del color principal
    Verde ftalocianina
    Intensidad
    Monocromático Qué saturados y variados son los colores, desde un único tono tenue hasta una gran variedad de tonos brillantes.
    Contraste
    Suave El grado de diferencia entre los colores en cuanto a luminosidad y saturación a lo largo de la obra.
    Armonía
    Armonía equilibrada El grado de armonía entre los colores, desde el contraste hasta la total unidad.
    Brillo
    Sombras profundas El grado de luminosidad o oscuridad general de la imagen, desde las sombras profundas hasta las luces intensas.
    Saturación
    Tenues Qué puros y fuertes son los colores, desde un gris casi tenue hasta una viveza total.

    ¿En qué parte del mundo se contempla esta pintura?

    • menos del 1%
    • 1–3%
    • 3–8%
    • 8–20%
    • 20% o más
    Esta pintura por sí sola cuenta con muy pocos visitantes registrados para realizar un mapeo, por lo que la lámina muestra cada obra de John Singer Sargent durante los últimos doce meses: 52 países en total. Origen de estas cifras

    Los diez principales países

    1. 1 China 58,1%
    2. 2 Estados Unidos 10,6%
    3. 3 Hong Kong 9,1%
    4. 4 Singapur 7,9%
    5. 5 Francia 2,2%
    6. 6 España 2,0%
    7. 7 Rumanía 1,4%
    8. 8 Italia 1,3%
    9. 9 Alemania 1,2%
    10. 10 Reino Unido 0,8%
    11. · 42 otros países 5,4%

    Localiza los tres países más oscuros en el mapa. ¿Se encuentra alguno de ellos en el país donde se custodia esta pintura? Escribe una razón por la cual personas de lugares lejanos podrían viajar para verla.

    Las 20 obras más vistas de John Singer Sargent

    1. 1 Carnosia, Margarita, Margarita, Rosa, 1885 2,0%
    2. 2 Las Meninas (tras Velázquez), 1879 1,6%
    3. 3 Barco en las Aguas frente a Capri, 1878 1,4%
    4. 4 El Jaleo, 1882 0,9%
    5. 5 Las hijas de Edward Darley Boit, 1882 0,8%
    6. 6 Una Mesa de Cena a Medianoche (también conocida como Sr. y Sra. Albert Vickers), 1884 0,7%
    7. 7 El niño desnudo en la playa, 1878 0,6%
    8. 8 Las hermanas Wyndham, 1899 0,6%
    9. 9 Chica egipcia desnuda, 1891 0,6%
    10. 10 Lady Agnew de Lochnaw 0,6%
    11. 11 Dos chicas con sombrillas en Fladbury, 1889 0,5%
    12. 12 Dr. Pozzi at Home, 1881 0,5%
    13. 13 Mujer Egipcia, 1891 0,5%
    14. 14 Pintura de Claude Monet al Orillo de un Bosque, 1885 0,5%
    15. 15 Capri (también conocida como A Girl of Capri), 1878 0,5%
    16. 16 Cabeza de Cristo, 1897 0,5%
    17. 17 Madame X 0,4%
    18. 18 Un canalón en Calcot cerca de Reading, 1888 0,4%
    19. 19 Calle en Venecia, 1882 0,4%
    20. 69 La Duquesa de Sutherland, 1904 esta obra 0,2%

    En conjunto, estas obras representan el 14,2% de toda la atención que recibieron las pinturas de este artista durante los últimos doce meses. El catálogo contiene 1388 obras de este artista, de las cuales 921 fueron consultadas al menos una vez. Esta pintura ocupa el puesto 69 entre ellas, con un 0,2% de esa atención. Los mismos datos, mes a mes

    Las barras miden la atención, no la calidad. Elige la obra de arriba y esta otra: menciona un factor que podría hacer que una pintura sea famosa más allá de su técnica.

    Sobre esta obra

    La Duquesa de Sutherland — John Singer Sargent

    Una Visión de la Grandeza Eduardiana

    En el panteón del retrato, pocas obras capturan la esencia resplandeciente de una era como “La Duquesa de Sutherland” de John Singer Sargent. Completado en 1904, este lienzo monumental sirve como una ventana impresionante al apogeo de la elegancia eduardiana, donde el estatus social y la maestría artística convergen. El retrato representa a Millicent Sutherland, una mujer cuyo nombre era sinónimo de la gracia y la influencia de su tiempo. Al situarse ante el espectador, surge una sensación inmediata de ser transportado a un mundo de opulencia y porte refinado. Sargent no se limita a registrar un parecido físico; él orquesta una experiencia sensorial, invitando al observador a sentir el peso de la seda, la frescura del aire vespertino y la tranquila dignidad de una vida noble.

    La composición es una clase magistral de drama equilibrado. La Duquesa está posicionada con una estabilidad regia, su figura anclada contra un fondo de árboles sutilmente texturizados que sugieren un santuario natural y sereno. Esta elección del entorno crea una tensión fascinante entre la naturaleza salvaje y el refinamiento estructurado de la alta sociedad. El vibrante verde esmeralda de su vestido actúa como el latido de la pintura, con su tono profundo y luminoso atrayendo la mirada instantáneamente hacia el centro del encuadre. Adornado con delicados motivos florales, el vestido refleja las intrincadas sensibilidades de la moda de principios del siglo XX, mientras que la inclusión de una corona sobre su cabeza eleva al sujeto de ser una simple figura social a un emblema de un patrimonio real perdurable.

    La Alquimia de la Luz y la Pincelada

    Contemplar esta obra es presenciar el matrimonio perfecto entre la luminosidad impresionista y la precisión realista. Sargent, a menudo celebrado como el pintor de retratos líder de su generación, poseía una capacidad singular para manipular el óleo con el fin de imitar las cualidades fugaces de la luz. A través de la meticulosa superposición de finas veladuras, logró una cualidad translúcida en la piel de la Duquesa, capturando la sutil musculatura y la calidez de la vida bajo la superficie. Esta técnica permite que la pintura respire, dotando al sujeto de una profundidad psicológica que trasciende los requisitos formales del retrato aristocrático.

    Su pincelada es nada menos que virtuosa. Mientras que ciertos elementos del vestido y el follaje circundante están representados con una vitalidad suelta y enérgica característica del Impresionismo, otros detalles —el intrincado bordado, el destello de las joyas y la mirada directa y contemplativa de la Duquesá— se ejecutan con una claridad asombrosa. Esta dualidad evita que el retrato se sienta estático o excesivamente posado; en su lugar, posee un sentido de movimiento y vitalidad, como si la Duquesa acabara de detenerse un momento para reflexionar durante un paseo por su propiedad. Para el coleccionista o el diseñador de interiores, este juego dinámico de textura y luz convierte a la pieza en un punto focal extraordinario, capaz de imponer su presencia en cualquier espacio sofisticado.

    Un Legado Atemporal para el Coleccionista Moderno

    Más allá de su brillantez técnica, “La Duquesa de Sutherland” resuena con una profunda inteligencia emocional. Captura la dualidad de la condición humana: la persona pública de fuerza y estatus frente al alma privada e introspectiva. La mirada de la Duquesa es directa, pero está impregnada de una melancolía silenciosa, sugiriendo una vida interior que permanece parcialmente velada ante el mundo. Esta complejidad psicológica es lo que eleva la obra de un documento histórico a una pieza de bellas artes atemporal, capaz de evocar una profunda empatía y admiración en los espectadores contemporáneos.

    Para aquellos que buscan infundir sus entornos con un sentido de historia, lujo y alma, una reproducción de alta calidad de esta obra maestra ofrece una oportunidad inigualable. Ya sea colocada en un gran salón o en un estudio cuidadosamente decorado, la pintura aporta consigo el prestigio de la Edad Dorada. Sirve no solo como un elemento decorativo, sino como una pieza de conversación que celebra el poder perdurable de la belleza, la sofisticación de la técnica clásica y el atractivo eterno del espíritu humano capturado en la pintura.

    Artista y museo

    Artista

    John Singer Sargent

    Nacido en Florencia, Italia

    John Singer Sargent: Una Vida en el Arte

    John Singer Sargent (1856-1925) fue un artista expatriado estadounidense considerado el “pintor de retratos líder” de su generación, para la sociedad de la clase alta eduardiana. Su obra encarna una mezcla única de brillantez técnica, influencias impresionistas e insight psicológico.

    Vida Temprana y Formación

    Nacido el 12 de enero de 1856 en Florencia, Italia, de padres estadounidenses Fitzwilliam y Mary Newbold Sargent, John Singer Sargent experimentó una infancia nómada. Sus padres eran expatriados que se mudaban con frecuencia entre Francia, Alemania, Italia y Suiza. Este estilo de vida fomentó una amplia conciencia cultural, pero significó una educación menos convencional. En lugar de escolarización formal, la educación temprana de Sargent se centró en visitar museos e iglesias por toda Europa.

    En 1874, Sargent comenzó a estudiar con el artista francés de retratos Carolus-Duran en París. Esta mentoría resultó fundamental. Duran enfatizó la pintura directa – una técnica de aplicación de pintura sin bocetos preliminares – que afinó la notable destreza técnica de Sargent y su capacidad para capturar rasgos con asombrosa rapidez y precisión.

    Carrera Artística y Estilo

    La producción artística de Sargent se puede dividir ampliamente en dos categorías: retratos encargados e estudios informales. Su retrato formal, a menudo representando a las ricas y prominentes figuras de su tiempo, se adhería a la tradición del “estilo grandioso” – enfatizando la elegancia, el estatus y la profundidad psicológica.

    Sin embargo, Sargent también persiguió un estilo más personal en sus paisajes y estudios al aire libre. Estas obras demuestran una clara afinidad con el Impresionismo, caracterizado por pinceladas sueltas, paletas de colores vibrantes y un énfasis en capturar momentos fugaces de luz y atmósfera.

    Obras Maestras y Logros

    Madame X (1884): Quizás la obra más famosa de Sargent, este retrato causó controversia por su audaz representación de la socialite Virginie Amélie Avegno Gautreau.

    El Jaleo (1882): Una escena dinámica y colorida que captura una danza flamenca española, mostrando el dominio de Sargent del movimiento y la luz.

    Carnación, Lily, Lily, Rose (1886): Un cuadro sereno e evocador que representa a dos jóvenes chicas encendiendo faroles en un jardín inglés.

    Una Mesa de Cena por la Noche (1882-83): Una composición innovadora que captura la atmósfera íntima de una cena utilizando luz artificial.

    Influencias

    Sargent fue influenciado por una diversa gama de artistas y movimientos:

    Carolus-Duran: Su maestro, quien le inculcó una técnica de pintura directa.

    Diego Velázquez: Sargent admiró el magistral uso de luz y pincelada de Velázquez.

    Impresionismo: La énfasis de los impresionistas en capturar momentos fugaces y efectos atmosféricos impactó profundamente en sus pinturas de paisajes.

    Significado Histórico y Legado

    Inicialmente, Sargent enfrentó críticas por su enfoque poco convencional del retrato y su disposición a desafiar las normas artísticas tradicionales. Sin embargo, a principios del siglo XX, se había establecido como uno de los principales artistas de su tiempo.

    En la década de 1980, hubo una reevaluación significativa de la obra de Sargent, particularmente sus desnudos masculinos previamente desatendidos. Esta redescubrimiento reveló un artista más complejo y matizado de lo que se había entendido anteriormente. Hoy en día, John Singer Sargent es celebrado por su virtuosismo técnico, su capacidad para capturar el espíritu de su época y su contribución perdurable al arte estadounidense.

    Sus pinturas ofrecen una ventana fascinante a la lujos y las dinámicas sociales de la era eduardiana, mientras que también reflejan su propia visión artística personal. Su obra continúa inspirando a artistas y cautivando a audiencias en todo el mundo.

    Museo

    Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

    En exposición en Madrid, España

    Unveiling a Legacy: The Thyssen-Bornemisza Museum in Madrid

    Nestled within the vibrant heart of Madrid, where the echoes of Velázquez’s brushstrokes mingle with the revolutionary spirit of Picasso, lies the Thyssen-Bornemisza National Museum – an institution that transcends mere collection and embodies a profound dedication to European artistic heritage. More than simply housing masterpieces, it represents a deliberate act of preservation, a passionate defense against the ravages of exile following World War I, and a testament to the discerning eye of Heinrich Baron Thyssen-Bornemisza. The museum’s story isn't rooted solely in Spain; its genesis lies in Lugano, Switzerland, where the Baron embarked on an ambitious quest – a meticulously curated journey to assemble a collection that would encompass the entirety of European artistic achievement, safeguarding it within Europe’s borders as a vital counterweight to transatlantic dispersal.

    Heinrich Thyssen-Bornemisza, driven by an almost obsessive desire for completeness, tirelessly pursued works spanning centuries and stylistic movements. His vision wasn't limited to any single era or nation; instead, he sought a tapestry of artistic expression, from the shimmering Byzantine icons hinting at ancient mysteries – their gold leaf reflecting forgotten rituals – to the bold Surrealist sculptures challenging conventional forms, and crucially, the groundbreaking canvases of Pablo Picasso, whose innovative spirit profoundly shaped the museum’s identity. The relocation to Madrid in 1943 wasn't merely a logistical shift; it was a deliberate act of commitment, a desire to share this extraordinary inheritance with Spain and foster a deeper appreciation for art on a global scale. This strategic move solidified the museum’s place within the “Golden Triangle of Art,” creating a synergistic experience for visitors exploring these three iconic institutions – the Prado, the Reina Sofía, and the Thyssen-Bornemisza itself.

    A Palace of Reflection: Architectural Harmony

    The Thyssen-Bornemisza resides within a beautifully restored neoclassical palace, originally conceived as a royal residence for Alfonso XIII and his family. This magnificent building, designed by Narciso III Ortiz y Montenegro, stands as a harmonious counterpoint to the more modern structures surrounding it, offering visitors an immediate sense of serenity and grandeur. The soaring ceilings, adorned with intricate stucco decorations depicting mythological scenes and allegorical figures, create an atmosphere of refined elegance. Expansive windows flood the galleries with natural light, illuminating the artworks within and fostering a contemplative environment perfectly suited for appreciating their beauty and complexity. The proportions are meticulously considered, reflecting a deep understanding of classical aesthetics – a subtle yet powerful reminder of the enduring influence of artistic tradition. The integration with Parque del Buen Retiro, Madrid’s beloved green space, further enhances the experience, providing a tranquil backdrop and panoramic views that complement the art within, creating a seamless connection between interior beauty and natural splendor.

    A Chronological Journey Through European Art

    Stepping into the Thyssen-Bornemisza is akin to embarking on a chronological journey through the evolution of European painting. The collection begins with early Renaissance works – delicate beauty and spiritual depth exemplified by Duccio’s ethereal “La Madone of the Rosary” and Luca di Tommè's luminous depictions of religious scenes. This progression continues through the vibrant hues of the Italian Primitives: Giotto, Masaccio, Botticelli, and Bellini, offering a profound insight into the foundations of Western art – their mastery of perspective and color laying the groundwork for generations to come. A significant section is dedicated to Dutch Masters – Rembrandt’s dramatic portraits and self-portraits, imbued with psychological intensity, alongside Vermeer's enigmatic landscapes and Hals' lively group scenes, revealing the nuances of light and color that defined this pivotal artistic period. The Spanish Masters showcase Goya’s later works, including his iconic “Saturn” series, providing a glimpse into the artist’s turbulent life and artistic vision – from the serene beauty of his early portraits to the dark, unsettling imagery of his mature works. Finally, the museum culminates in its impressive holdings of Impressionist and Post-Impressionist art – featuring Monet's luminous landscapes capturing fleeting moments of light, Renoir’s intimate portraits brimming with warmth and charm, Degas’ captivating dancers frozen in graceful motion, and Van Gogh’s emotionally charged brushstrokes conveying a profound sense of feeling.

    Beyond the Permanent Collection: A Dynamic Experience

    What truly distinguishes the Thyssen-Bornemisza is its remarkable ability to complement and enrich the collections of the Prado and Reina Sofía, creating a synergistic experience for visitors exploring these three iconic institutions. While the Prado champions Spanish artistic tradition – showcasing the mastery of Velázquez, Goya, and El Greco – and the Reina Sofía celebrates modern innovation with Picasso’s “Guernica” and Warhol’s vibrant prints, the Thyssen fills historical gaps with an astonishing breadth of European painting. The museum is renowned for its dynamic programming of exhibitions that delve into specific themes and artists, fostering intellectual engagement and broadening perspectives on art history. These temporary exhibits often draw upon international collaborations, ensuring that visitors encounter cutting-edge scholarship and innovative interpretations – a testament to the museum’s commitment to remaining relevant in an ever-evolving cultural landscape. Notably, the ongoing loan of Carmen Cervera’s personal collection further expands the museum's offerings, guaranteeing its continued appeal for generations to come.

    Highlights & Artistic Treasures

    Early Renaissance:

    A stunning array of works by Duccio, Fra Angelico, and Piero della Francesca, showcasing the delicate beauty and spiritual depth of this era.

    Italian Primitives:

    Masterpieces by Giotto, Masaccio, Botticelli, and Bellini, offering a profound insight into the foundations of Western art.

    Dutch Masters:

    Rembrandt’s dramatic portraits and self-portraits, alongside works by Vermeer, Hals, and Frans Hals, revealing the nuances of light and color.

    Spanish Masters:

    A significant collection of Goya's later works, including his iconic “Saturn” series, providing a glimpse into the artist’s turbulent life and artistic vision.

    Impressionist & Post-Impressionist:

    Featuring Monet’s luminous landscapes, Renoir’s intimate portraits, Degas’ captivating dancers, and Van Gogh’s emotionally charged brushstrokes – showcasing the revolutionary techniques and emotional intensity of these movements.

    The Thyssen-Bornemisza Museum stands as a vibrant testament to the power of art and the enduring legacy of one man's passionate pursuit of beauty.

    Dónde leer más

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    Cómo citar esta obra

    MLA
    Sargent, John Singer. La Duquesa de Sutherland. 1904, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. https://topimpressionists.com/es/art/john-singer-sargent-la-duquesa-de-sutherland-8XX9QS-es/
    APA
    Sargent, John Singer (1904). La Duquesa de Sutherland [Painting]. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. https://topimpressionists.com/es/art/john-singer-sargent-la-duquesa-de-sutherland-8XX9QS-es/
    Chicago
    John Singer Sargent. La Duquesa de Sutherland. 1904. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. https://topimpressionists.com/es/art/john-singer-sargent-la-duquesa-de-sutherland-8XX9QS-es/
    Harvard
    Sargent, John Singer (1904) La Duquesa de Sutherland. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Available at: https://topimpressionists.com/es/art/john-singer-sargent-la-duquesa-de-sutherland-8XX9QS-es/

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    La Duquesa de Sutherland — John Singer Sargent

    Observa con atención

    Responda con sus propias palabras. Aquí no hay respuestas incorrectas, solo respuestas que pueda explicar.

    1. ¿Qué es lo primero que le llama la atención y por qué?
    2. ¿Qué colores o formas crean la atmósfera, y cuál es esa atmósfera?
    3. Nuestro catálogo clasifica esta obra bajo: portraiture, aristocracy, floral dress. ¿Está de acuerdo? ¿Qué añadiría o qué eliminaría?
    4. Vuelva a consultar Carnosia, Margarita, Margarita, Rosa (1885), al principio de esta guía. Mencione dos elementos que comparta con esta obra y uno que sea diferente.
    5. Contemporary Realism: Living artists painting the real world with traditional skill, often from photographs as well as from life. ¿Dónde se puede apreciar esto en esta obra?

    Tu respuesta

    Escriba un breve párrafo sobre esta obra de arte. Utilice los datos de las secciones anteriores de esta guía y sus respuestas anteriores.

    Cuestionario de arte

    La Duquesa de Sutherland — John Singer Sargent

    ¿Qué tanto conoces esta obra de arte?

    Selecciona una respuesta para cada una de las 5 preguntas a continuación. Cada una tiene exactamente una respuesta correcta.

    1. 1. ¿Quién pintó "La Duquesa de Sutherland"?

      • A Claude Monet
      • B Vincent van Gogh
      • C John Singer Sargent
    2. 2. ¿En qué año fue creada esta obra maestra?

      • A 1860
      • B 1904
      • C 1925
    3. 3. ¿Dónde se encuentra actualmente "La Duquesa de Sutherland"?

      • A Museo Louvre París
      • B Galería Nacional Londres
      • C Museo Prado Madrid
    4. 4. ¿Cuál es el estilo artístico predominante utilizado por John Singer Sargent en esta pintura?

      • A Impresionismo
      • B Expresionismo
      • C Realismo
    5. 5. ¿Qué elemento natural destaca en el fondo de la obra?

      • A Montañas nevadas
      • B El océano Pacífico
      • C Árboles

    Mi puntuación: ____ de 5

    Clave de respuestas — para el profesor

    Esto genera una página impresa independiente, por lo que puede omitirse fácilmente en las copias.

    1C · 2B · 3C · 4C · 5C

    Consulte el registro del catálogo de esta pintura para verificar cualquier respuesta

    Preguntas y respuestas

    ¿Es "La Duquesa de Sutherland" de John Singer Sargent una pintura, un dibujo o un grabado?

    "La Duquesa de Sutherland" de John Singer Sargent está clasificada como Arte de pared. Esta categoría describe la técnica o el tipo de obra de arte que representa el original.

    ¿Qué armonía cromática presenta "La Duquesa de Sutherland" de John Singer Sargent?

    La armonía cromática de "La Duquesa de Sutherland" se describe como Armonía equilibrada.

    ¿Cuál es la fecha y el estilo de "La Duquesa de Sutherland" de John Singer Sargent?

    "La Duquesa de Sutherland" fue creada en 1904 como una obra del movimiento Contemporary Realism. La fecha y el movimiento sitúan la pieza en su contexto histórico dentro de la historia del arte.