Primeros años, familia y formación
Alexander Peltzer llega al mundo el 28 de abril de 1876, en Moscú, Rusia. Nace en el seno de una familia con profundas raíces en Renania; su padre, Alexander Peltzer, es un comerciante y fabricante textil originario de Stolberg, mientras que su madre es Maria Katharina Peltzer. Durante sus primeros años, el joven es conocido por el nombre de Otto Alexander (Sascha) Aleksandrowitsch Peltzer.
La trayectoria de su vida se inclina hacia las artes a través de la instrucción formal. Realiza su formación en Múnich, absorbiendo los fundamentos técnicos que más tarde definirían su enfoque ante el lienzo. Este periodo de educación marca un alejamiento del mundo comercial de su padre, preparando el escenario para una vida dividida entre lo mercantil y lo creativo.
Carrera en Moscú y Múnich
Moscú constituye el telón de fondo de la etapa profesional temprana de Peltzer. Se desempeña como comerciante dentro de la casa de comercio establecida por su padre, Alexander Peltzer, el fabricante textil de Stolberg. Este periodo está definido por el comercio de la capital rusa, muy alejado de los paisajes que más tarde definirían su producción visual. Actúa dentro del negocio familiar, gestionando los intereses mercantiles del apellido Peltzer en un bullicioso entorno urbano.
El cambio se produce entre 1911 y 1917. Peltzer se traslada de Moscú a Múnich, una transición que altera fundamentalmente su trayectoria. En Múnich, la identidad de comerciante retrocede a medida que se somete a una formación artística formal. El enfoque se desplaza del comercio hacia las exigencias técnicas de la pintura. Este periodo marca su giro definitivo hacia el pincel, al alejarse del mundo comercial de su padre para establecerse como pintor profesional.
Vida y obra en Chiemgau
La transición a la región de Chiemgau marca un cambio definitivo en la vida de Peltzer. En 1932, se establece en Chieming am Chiemsee, asentándose en su propia casa. El paisaje de Chiemgau se convierte en su principal fuente de inspiración. Encuentra sus motivos aquí, dejando atrás su vida anterior en Moscú y Múnich para capturar el carácter específico de este entorno bávaro.
Su prestigio profesional se refleja en su afiliación al Reichsverband Bildender Künstler Deutschlands. Esta membresía lo sitúa dentro de la comunidad organizada de artistas visuales alemanes durante este periodo. Su obra de esta era se centra a menudo en los elementos naturales de la región, como los abedules y las orillas de los lagos que definen el paisaje local.