El letrista de la noche Horacio Ferrer no fue pintor, pero sus palabras proporcionaron el marco estructural para algunos de los avances más significativos del tango. Nacido en Montevideo, Uruguay, el 2 de junio de 1933, se movió entre los círculos intelectuales y musicales de Buenos Aires, Argentina, donde se desempeñó como poeta, actor y escritor. Su contribución al género se definió por una profundidad lingüística específica que transformó las letras de las canciones en objetos literarios. No se limitaba a escribir canciones; construía narrativas que exigían un nivel superior de compromiso…
Un gráfico de la obra de Horacio Ferrer, mapeada no por fecha sino por tema. Los radios representan lo que pintaron; los anillos, el cuándo; y los hilos entre las estrellas revelan los mecenas y los lugares que los conectan secretamente.
Cada sección del atlas agrupa obras según lo que representan: retratos, escenas sagradas, mitologías y estudios científicos. Haz clic en un elemento para llevar ese grupo a la parte superior.
La distancia desde el centro marca el paso del tiempo. El anillo más interno representa el periodo inicial; el más externo, los últimos años. El estilo madura a medida que te desplazas hacia el exterior.
Líneas de colores vinculan obras unidas por el mismo mecenas, encargo o tema. Siga un contexto para ver cómo se iluminan grupos relacionados a través de diversos temas.