Bridge in Prague (1835) es la pintura por la que Auguste Mathieu es más recordado/a. Nuestro catálogo cuenta con 2 obras de Auguste Mathieu. Aquí presentamos las 2 más famosas, con su año, el museo y la historia de cada lienzo.
Clasificado según nuestra puntuación de popularidad, que combina las búsquedas, visitas y pedidos de cada obra. Actualizado noviembre 2026. Cada pintura de esta página puede pedirse como una reproducción al óleo pintada a mano sobre lienzo de lino, o como una impresión de bellas artes, fabricada al tamaño que elija.
El museo que alberga la mayor parte de las obras de esta página.
| Museos | Ciudad | Obras de Auguste Mathieu | Pinturas de esta lista |
|---|---|---|---|
| París | 1 | Armory Hall of the Musée d'Artillerie at Saint-Thomas d'Aquin in Paris |
26 años de luz y color de Auguste Mathieu, de 1835 a 1860: los lienzos más famosos de cada año, uno tras otro.
Bridge in Prague (1835)
Auguste Mathieu, nacido en 1807, tenía 28 años: Bridge in Prague data de 1835.
2 obras de Auguste Mathieu se encuentran en nuestro catálogo, con fechas desde 1835 hasta 1860.
Principalmente en Musée de l'Armée (París); la lista anterior indica cada museo y sus lienzos.
El lienzo más antiguo aquí es Bridge in Prague (1835); el más reciente es Armory Hall of the Musée d'Artillerie at Saint-Thomas d'Aquin in Paris (1860).
Sí. Cada pintura de esta página puede pedirse desde su propia página como una reproducción al óleo pintada a mano, o como una impresión de bellas artes, en el tamaño que elija.
Nacido en Dijon, Francia, Auguste Mathieu fue un artista de una versatilidad excepcional, cuya maestría se extendió a través de la pintura, el grabado, la litografía y la pintura arquitectónica. Como discípulo de Pierre-Luc-Charles Ciceri, Mathieu inició su trayectoria en el prestigioso Salón a la temprana edad de veintiséis años en 1833, una presencia constante que mantuvo con devoción hasta su fallecimiento en París. Su periplo artístico lo llevó a recorrer Europa, realizando estancias fundamentales en Alemania, donde su mirada capturó con precisión diversas vistas de la arquitectura civil y religiosa. Estos temas arquitectónicos, de una belleza sobrecogedora, fueron frecuentemente reproducidos mediante la técnica de la litografía. Más allá de sus viajes, su pincel dio vida a numerosos monumentos y escenas de género por toda Francia, exhibiendo su talento en exposiciones organizadas por las sociedades artísticas locales.
La relevancia de su labor le permitió integrarse en la Société des artistes français y la Société orientale de Paris. Sus logros profesionales fueron ampliamente reconocidos, destacando la medalla de tercera clase otorgada por el jurado del Salón en 1842 y la prestigiosa distinción de Chevalier de la Légion d'honneur en 1859.
La obra de este artista constituye un vasto testimonio que abarca una multiplicidad de temas arquitectónicos y paisajes evocadores. Su legado incluye piezas documentadas que reflejan una sensibilidad única hacia el entorno construido.
Sus composiciones se centraron a menudo en estructuras religiosas y cívicas de gran trascendencia, tales como el interior de la iglesia de San Lorenzo en Núremberg, la catedral de Ulm y la tumba del emperador Napoleón I en los Inválidos. Asimismo, sus representaciones de Picardía y las diversas vistas de Praga y Núremberg ocupan un lugar prominente en su cuerpo de obra, consolidándolo como un cronista visual de la grandeza europea.