El viaje artístico de Augustus Kenderdine
Nacido en Lancashire, Reino Unido, Augustus Kenderdine inició su formación artística bajo la tutela de su padrino, Chevalier de la Fosse, en la Manchester School of Art. Sus primeros años de carrera estuvieron marcados por su aprendizaje con artistas locales y la fundación de su propio negocio como fotógrafo y marchante de arte en 1890. En busca de un mayor refinamiento técnico, se trasladó a París para estudiar con Jules Lefèbvre en la Académie Julian, un paso crucial que culminó con la exhibición de su obra en el prestigioso Salón de París. Tras su regreso a Inglaterra, se consolidó como un prolífico expositor en el Blackpool Sketching Club, donde plasmó mediante óleos, carboncillo y tiza hermosas representaciones del Lake District, el río Wyre y la costa de Lancashire. Su excepcional talento para el estudio de la vida, el retrato de cabezas y las composiciones grupales permitió que sus pinturas fueran seleccionadas para la Exposición Anual de Verano de la Royal Academy en 1901 y 1902.
Vida y legado en Saskatchewan
En 1908, Kenderdine emprendió un nuevo rumbo al emigrar a la provincia de Saskatchewan, Canadá, donde dedicó una década a la vida de colonos cerca de Lashburn antes de retomar su pasión por la pintura. En Saskatchewan, alcanzó la fama gracias a sus evocadoras y románticas descripciones del paisaje, especialmente en los alrededores de Emma Lake, lo que le permitió obtener diversos encargos de retratos. Su legado docente es profundo y trascendental; en 1936 fundó la Murray Point Art School, la cual sirvió como precursora de los célebres Emma Lake Artists' Workshops. Asimismo, Kenderdine desempeñó un papel fundamental como el primer director y curador de la Escuela de Bellas Artes en el Regina College. Sus obras se conservan hoy en diversas instituciones, entre ellas: