La mano y la sombra En los silenciosos estudios de Bolonia, la influencia de Guercino dejó una huella imborrable en el joven Antonio Triva. Aprendió a dominar la luz y la sombra, desarrollando una forma de mirar que lo llevaría desde las calles de Reggio Emilia hasta las cortes de Alemania. Existía una destreza particular en su obra; se decía que utilizaba tanto la mano izquierda como la derecha con igual habilidad, un hábito que revel…
Recorra la trayectoria profesional de Antonio Triva —obra por obra, capítulo por capítulo— desde el trabajo más antiguo hasta el último. Cada miniatura está situada en su año exacto sobre el eje dorado.
La cinta está dividida en bandas sombreadas, una por cada etapa de su trayectoria. Cada capítulo agrupa las obras de Antonio Triva según su periodo histórico: formación inicial, etapa de madurez y últimos años.
Cada miniatura está situada en su año preciso de creación. Un fino hilo dorado desciende desde la imagen hasta su punto exacto en el eje. Los marcos más grandes señalan las obras maestras del artista por orden de importancia.
La barra de degradado bajo el eje cambia de color a medida que el movimiento artístico dominante evoluciona con el tiempo: desde los cálidos dorados del periodo temprano hasta los tonos más profundos de la madurez. Se completa progresivamente al desplazarse por la página.