El Pintor de Saint-Tropez En el aire salino de la costa francesa, una luz particular guio alguna vez la mano de Auguste Pegurier. Nacido en Saint-Tropez en 1856, su vida estuvo profundamente entrelazada con los mismos paisajes que buscaba capturar. Era un hombre de su entorno, un pintor cuya identidad era inseparable de las orillas del Mediterráneo. Mientras muchos artistas de su época buscaban las modas fugaces de la ciudad, Pegurier…
Recorra la trayectoria profesional de Auguste Pegurier —obra por obra, capítulo por capítulo— desde el trabajo más antiguo hasta el último. Cada miniatura está situada en su año exacto sobre el eje dorado.
La cinta está dividida en bandas sombreadas, una por cada etapa de su trayectoria. Cada capítulo agrupa las obras de Auguste Pegurier según su periodo histórico: formación inicial, etapa de madurez y últimos años.
Cada miniatura está situada en su año preciso de creación. Un fino hilo dorado desciende desde la imagen hasta su punto exacto en el eje. Los marcos más grandes señalan las obras maestras del artista por orden de importancia.
La barra de degradado bajo el eje cambia de color a medida que el movimiento artístico dominante evoluciona con el tiempo: desde los cálidos dorados del periodo temprano hasta los tonos más profundos de la madurez. Se completa progresivamente al desplazarse por la página.