La transición estiria Ferdinand Mallitsch recorre el siglo XIX con una mirada en constante transformación. Nacido en 1820, sus primeros años estuvieron anclados en la tradición Biedermeier, un periodo definido por la intimidad y la domesticidad. En 1839, un pequeño autorretrato en acuarela captura a un joven al inicio de un camino ambicioso; en él, la pincelada es precisa, centrándose en los detalles más sutiles de la fisionomía facia…
Recorra la trayectoria profesional de Ferdinand Mallitsch —obra por obra, capítulo por capítulo— desde el trabajo más antiguo hasta el último. Cada miniatura está situada en su año exacto sobre el eje dorado.
La cinta está dividida en bandas sombreadas, una por cada etapa de su trayectoria. Cada capítulo agrupa las obras de Ferdinand Mallitsch según su periodo histórico: formación inicial, etapa de madurez y últimos años.
Cada miniatura está situada en su año preciso de creación. Un fino hilo dorado desciende desde la imagen hasta su punto exacto en el eje. Los marcos más grandes señalan las obras maestras del artista por orden de importancia.
La barra de degradado bajo el eje cambia de color a medida que el movimiento artístico dominante evoluciona con el tiempo: desde los cálidos dorados del periodo temprano hasta los tonos más profundos de la madurez. Se completa progresivamente al desplazarse por la página.