La lógica de la pincelada El lienzo se convierte en un escenario de un cálculo estricto, casi matemático. Para Kees Voorbraak, el acto de pintar no es un desbordamiento de emoción ni una búsqueda de la metáfora, sino una disposición precisa de funciones. El artista despoja a la obra de las distracciones del mundo visible, negándose a ofrecer al espectador símbolos, representaciones o cualquier vínculo con la realidad cotidiana de la v…
Recorra la trayectoria profesional de Kees Voorbraak —obra por obra, capítulo por capítulo— desde el trabajo más antiguo hasta el último. Cada miniatura está situada en su año exacto sobre el eje dorado.
La cinta está dividida en bandas sombreadas, una por cada etapa de su trayectoria. Cada capítulo agrupa las obras de Kees Voorbraak según su periodo histórico: formación inicial, etapa de madurez y últimos años.
Cada miniatura está situada en su año preciso de creación. Un fino hilo dorado desciende desde la imagen hasta su punto exacto en el eje. Los marcos más grandes señalan las obras maestras del artista por orden de importancia.
La barra de degradado bajo el eje cambia de color a medida que el movimiento artístico dominante evoluciona con el tiempo: desde los cálidos dorados del periodo temprano hasta los tonos más profundos de la madurez. Se completa progresivamente al desplazarse por la página.