La retratística de M. Jacques El legado artístico de M. Jacques se encuentra representado en nuestro catálogo a través de una obra singular y de gran trascendencia. Este pintor destaca por su magistral retrato de 1801, titulado D. Amélia de Leuchtenberg e Princesa Maria Amélia de Bragança. Esta pieza de incalculable valor histórico forma parte de la prestigiosa colección del Museu Histórico Nacional en Rio de Janeiro.
Recorra la trayectoria profesional de M. Jacques —obra por obra, capítulo por capítulo— desde el trabajo más antiguo hasta el último. Cada miniatura está situada en su año exacto sobre el eje dorado.
La cinta está dividida en bandas sombreadas, una por cada etapa de su trayectoria. Cada capítulo agrupa las obras de M. Jacques según su periodo histórico: formación inicial, etapa de madurez y últimos años.
Cada miniatura está situada en su año preciso de creación. Un fino hilo dorado desciende desde la imagen hasta su punto exacto en el eje. Los marcos más grandes señalan las obras maestras del artista por orden de importancia.
La barra de degradado bajo el eje cambia de color a medida que el movimiento artístico dominante evoluciona con el tiempo: desde los cálidos dorados del periodo temprano hasta los tonos más profundos de la madurez. Se completa progresivamente al desplazarse por la página.