El prodigio de La Haya La Haya, 1838. Un niño nace en un mundo de tradiciones estrictas y un rigor artístico emergente. Maurits Leon entra en escena durante un periodo de profundos cambios culturales en los Países Bajos. Para 1853, el joven ya no se limita a observar; es un estudiante de la Koninklijke Academie van Beeldende Kunsten. Bajo la mirada atenta de Bartholomeus Johannes van Hove, Hubertus van Hove, David Bles y Petrus Francis…
Recorra la trayectoria profesional de Maurits Leon —obra por obra, capítulo por capítulo— desde el trabajo más antiguo hasta el último. Cada miniatura está situada en su año exacto sobre el eje dorado.
La cinta está dividida en bandas sombreadas, una por cada etapa de su trayectoria. Cada capítulo agrupa las obras de Maurits Leon según su periodo histórico: formación inicial, etapa de madurez y últimos años.
Cada miniatura está situada en su año preciso de creación. Un fino hilo dorado desciende desde la imagen hasta su punto exacto en el eje. Los marcos más grandes señalan las obras maestras del artista por orden de importancia.
La barra de degradado bajo el eje cambia de color a medida que el movimiento artístico dominante evoluciona con el tiempo: desde los cálidos dorados del periodo temprano hasta los tonos más profundos de la madurez. Se completa progresivamente al desplazarse por la página.