La pintura más querida de Cornelis Beeldemaker es Gundogs against landscape (1732), que se encuentra en el Museo Nacional de Varsovia, Varsovia. Nuestro catálogo cuenta con 1 obras de Cornelis Beeldemaker: aquí presentamos las 1 más famosas, cada una con su año, su museo y aquello que las hace memorables.
Clasificado según nuestra puntuación de popularidad, que combina las búsquedas, visitas y pedidos de cada obra. Actualizado noviembre 2026. Cada pintura de esta página puede pedirse como una reproducción al óleo pintada a mano sobre lienzo de lino, o como una impresión de bellas artes, fabricada al tamaño que elija.
El museo que alberga la mayor parte de las obras de esta página.
| Museos | Ciudad | Obras de Cornelis Beeldemaker | Pinturas de esta lista |
|---|---|---|---|
| Varsovia | 1 | Gundogs against landscape |
Cada lienzo fechado de Cornelis Beeldemaker en esta página fue pintado en 1732; aquí los tiene, comenzando por los más famosos.
Gundogs against landscape (1732)
Cornelis Beeldemaker, nacido en 1671, tenía 61 años: Gundogs against landscape data de 1732.
1 obras de Cornelis Beeldemaker se encuentran en nuestro catálogo.
Principalmente en Museo Nacional de Varsovia (Varsovia); la lista anterior indica cada museo y sus lienzos.
Sí. Cada pintura de esta página puede pedirse desde su propia página como una reproducción al óleo pintada a mano, o como una impresión de bellas artes, en el tamaño que elija.
Leiden, 1671. Cornelis Beeldemaker entra en un mundo definido por las pinceladas de su padre, Adriaen Cornelisz. Beeldemaker nace en el seno de un linaje de pintores, siendo el hijo de un hombre ya consolidado en el oficio. Crece junto a su hermano menor, Frans Beeldemaker, en un hogar que funciona como un taller donde las fronteras entre la vida familiar y la formación profesional son inexistentes.
El aprendizaje comienza en casa. Cornelis Beeldemaker estudia bajo la tutela de su padre, absorbiendo los fundamentos técnicos del oficio mediante la observación directa y la práctica constante. Esta instrucción familiar sienta las bases de su educación formal. En 1689, su trayectoria se desplaza del estudio privado a la academia pública; es enviado a La Haya para asistir a la academia de dibujo, con el propósito de perfeccionar las habilidades heredadas de su progenitor.
El capítulo final de la vida de Beeldemaker se centra en su traslado hacia Middelburg. Para 1736, su trayectoria profesional lo ha llevado a esta ciudad, donde buscó el reconocimiento formal dentro de la comunidad artística local. Se inscribió en el gremio ese mismo año, un paso significativo para un pintor que busca establecer su prestigio en un nuevo entorno.
Su estancia en Middelburg parece representar la etapa culminante de su carrera. Los registros indican que probablemente falleció en la ciudad alrededor de 1737, aunque algunas estimaciones sitúan su deceso entre 1736 y 1738. Este periodo marca el fin de una vida dedicada al trabajo con el óleo, siguiendo fielmente las tradiciones de su padre y su hermano.