Self-Portrait with Cigarette (1909) es la pintura por la que Hans Sutter es más recordado; pertenece al Staatliche Kunsthalle Karlsruhe, Carlsruhe. Self-Portrait (1910) y Coast near St. Tropez (1911) completan el trío de lienzos más queridos. Nuestro catálogo cuenta con 4 obras de Hans Sutter. Aquí presentamos las 4 más famosas, con su año, el museo y la historia de cada lienzo.
Clasificado según nuestra puntuación de popularidad, que combina las búsquedas, visitas y pedidos de cada obra. Actualizado noviembre 2026. Cada pintura de esta página puede pedirse como una reproducción al óleo pintada a mano sobre lienzo de lino, o como una impresión de bellas artes, fabricada al tamaño que elija.
Los 2 museos que albergan la mayoría de las pinturas de esta página.
| Museos | Ciudad | Obras de Hans Sutter | Pinturas de esta lista |
|---|---|---|---|
| Carlsruhe | 3 | Self-Portrait with Cigarette, Self-Portrait, Landscape near St.Tropez | |
| Múnich | 1 | Coast near St. Tropez |
Los lienzos fechados de Hans Sutter aquí abarcan solo 3 años, desde 1909 hasta 1911: uno tras otro.
Self-Portrait with Cigarette (1909), Staatliche Kunsthalle Karlsruhe, Carlsruhe. Le siguen Self-Portrait (1910) y Coast near St. Tropez (1911).
Hans Sutter, nacido en 1887, tenía 22 años: Self-Portrait with Cigarette data de 1909.
4 obras de Hans Sutter se encuentran en nuestro catálogo, con fechas desde 1909 hasta 1911.
Principalmente en Staatliche Kunsthalle Karlsruhe (Carlsruhe) y Colecciones de Pintura del Estado Bávaro (Múnich); la lista anterior indica cada museo y sus lienzos.
En 1911, que comprende 2 de las 4 obras de esta página, Coast near St. Tropez entre ellas.
El lienzo más antiguo aquí es Self-Portrait with Cigarette (1909); el más reciente es Coast near St. Tropez (1911).
El Staatliche Kunsthalle Karlsruhe, Carlsruhe alberga 3 de las obras de esta página, entre ellas Self-Portrait with Cigarette, Self-Portrait y Landscape near St.Tropez.
Sí. Cada pintura de esta página puede pedirse desde su propia página como una reproducción al óleo pintada a mano, o como una impresión de bellas artes, en el tamaño que elija.
Hans Sutter llegó al mundo en 1887 en Maguncia, Alemania. Sus primeros años en la región de Renania-Palatinado sentaron las bases de una vida dedicada enteramente a las artes visuales. Para 1905, su talento lo condujo a la Academia de Karlsruhe, donde se formó bajo la guía de Wilhelm Trübiedo. Este periodo de formación académica moldeó su capacidad para trabajar en diversos medios, desde la delicada precisión del dibujo hasta las aplicaciones más fluidas de la pintura y la litografía.
Su camino fue uno de movimiento y descubrimiento constante. En 1907, un viaje de estudios al Lago de Garda le ofreció nuevas perspectivas sobre el paisaje y la luz. Más tarde, en 1911, sus viajes lo llevaron a París y al sur de Francia. Fue durante estos años cuando conoció a Pierre Bonnard, un encuentro que seguramente dejó su huella en su enfoque del color y la composición. Para 1913, Sutter se había trasladado a Fráncfort del Meno, continuando su labor como pintor, artista gráfico y diseñador comercial.
La producción de Sutter fue diversa, reflejando a un hombre cómodo tanto con las bellas artes como con las exigencias prácticas del diseño comercial. Poseía una mirada aguda para el mundo natural, dirigiendo a menudo su atención hacia la belleza costera de Francia. Sus bocetos y pinturas de esta época capturan momentos específicos en el tiempo, tales como:
En sus autorretratos, se descubre un lado más íntimo del artista. Estas obras, incluyendo su retrato de 1910 que se conserva en la Staatliche Kunsthalle Karlsruhe, revelan a una persona profundamente comprometida con su propia identidad y con el acto mismo de observar. Su habilidad para transitar entre el mundo estructurado de la litografía y la naturaleza expresiva de la pintura le permitió explorar las múltiples facetas de la experiencia humana.
La trayectoria de la vida de Sutter se vio truncada demasiado pronto. Falleció el 31 de agosto de 1916 en Maurepas, Francia. Su muerte ocurrió durante un periodo de inmensa agitación global, dejando tras de sí un cuerpo de obra que permanece como un registro silencioso de sus viajes y sus observaciones. Aunque su carrera fue breve, los rastros de su paso por Alemania y Francia perduran a través de sus dibujos y pinturas, capturando la luz del Mediterráneo y las reflexiones serenas de un hombre entregado a su arte.