Atelier — Envío gratuito a todo el mundo — Entrega en 2–6 semanas
      Jacone, 1495 – 1554

      Las 1 pinturas más famosas de Jacone, clasificadas

      La pintura más querida de Jacone es double intercession and saints (1523). Nuestro catálogo cuenta con 1 obras de Jacone: aquí presentamos las 1 más famosas, cada una con su año, su museo y aquello que las hace memorables.

      Clasificado según nuestra puntuación de popularidad, que combina las búsquedas, visitas y pedidos de cada obra. Actualizado noviembre 2026. Cada pintura de esta página puede pedirse como una reproducción al óleo pintada a mano sobre lienzo de lino, o como una impresión de bellas artes, fabricada al tamaño que elija.

      Retrato de Jacone
      Jacone · 1495 – 1554
      Nacimiento · fallecimiento
      1495 – 1554, Florencia
      Obras de nuestro catálogo
      1
      Las más famosas
      double intercession and saints (1523)

      Las 10 mejores pinturas de Jacone: los lienzos que todo el mundo conoce

      Las lienzos más queridos de Jacone, año tras año

      Cada lienzo fechado de Jacone en esta página fue pintado en 1523; aquí los tiene, comenzando por los más famosos.

      1. 1523

      Sobre los lienzos de Jacone: sus preguntas respondidas

      ¿Cuál es la pintura más conocida de Jacone?Leer la respuesta

      double intercession and saints (1523)

      ¿Qué edad tenía Jacone cuando se pintó double intercession and saints?Leer la respuesta

      Jacone, nacido en 1495, tenía 28 años: double intercession and saints data de 1523.

      ¿Cuántas obras pintó Jacone en total?Leer la respuesta

      1 obras de Jacone se encuentran en nuestro catálogo.

      ¿Puedo comprar una reproducción de un lienzo de Jacone?Leer la respuesta

      Sí. Cada pintura de esta página puede pedirse desde su propia página como una reproducción al óleo pintada a mano, o como una impresión de bellas artes, en el tamaño que elija.

      Jacone: una vida en pintura

      El Taller y la Sombra

      En las estrechas callejuelas de Florencia, el joven aprendiz Jacopo di Giovanni di Francesco comenzó su vida en el estudio de Andrea del Sarto. Permaneció allí, trabajando codo con codo con el maestro hasta finales de 1521. Ya en aquel entonces, su mano poseía una cierta independencia, un modo de mover el pincel que sugería que no era un mero seguidor. Se movió entre los círculos de la ciudad, integrándose entre los artesanos y los hombres que daban forma a la vida visual de la corte florentina, aunque a menudo se encontraba en la periferia de los encargos más significativos.

      Su camino no fue lineal. Se desplazó entre la ciudad y el campo, logrando entrar en la órbita de Pontormo. Sus dibujos, que hoy descansan en diversos museos, revelan una forma muy particular de abordar la forma humana. Las figuras se presentan a menudo en posiciones inusuales, casi extrañas, haciendo eco de la energía inquieta que se encuentra en la obra de Rosso Fiorentino. Fue un hombre que prefirió su propia manera de ver el mundo, incluso cuando ello significaba quedar excluido de los proyectos más grandiosos asignados a otros.

      Una Vida de Manos Cambiantes

      La obra que dejó tras de sí se encuentra dispersa, hallada en los rincones silenciosos de las iglesias y en las salas de los grandes museos. Sus manos tocaron temas muy diversos, desde lo sagrado hasta lo decorativo, dejando un legado que incluye:

      • Retablos para la iglesia de Santa Lucia de' Magnoli en Florencia.
      • Dos retablos para la iglesia de Santa Maria delle Grazie al Calcinaio en Cortona.
      • Decoraciones para un arco triunfal en San Felice in Piazza.
      • Decoraciones grotescas para la Villa Medicea di Careggi.
      • Dibujos de figuras drapeadas y jarrones que se conservan en el Louvre.

      En 1525, colaboró en las decoraciones de un arco para la festividad de San Felice in Piazza, una tarea compartida con otros artistas. Más tarde, en 1536, contribuyó a las decoraciones de la Villa Medicea di Careggi bajo la supervisión de Pontormo. Sus pinturas poseen a menudo una cualidad dura y luminosa, especialmente en sus retratos, donde capturó los rasgos de sus sujetos con una mirada constante y observadora.

      La Partida Silenciosa

      Existe un cambio en sus últimos años que resulta difícil de ignorar. Tras la peste que asoló Florencia en 1527, buscó refugio en Cortona. Cuando finalmente regresó a Florencia, la naturaleza de su oficio pareció transformarse. El pincel fue abandonado en favor de un oficio más humilde. Se convirtió en cimatore, un cortador de cabello, una profesión que ofrecía una estabilidad que la vida de pintor no podía garantizar. Vivió en una casa en Via Coda Rimessa, lejos de los grandes encargos de la nobleza.

      Falleció en Florencia en 1554. Su nombre quedó registrado en los libros de los gremios, no como un maestro celebrado, sino como un hombre que había trabajado con sus manos de muchas maneras. Sigue siendo una figura de la escuela florentina, un hombre cuyo estilo fue moldeado por los gigantes de su tiempo, pero que permaneció siendo distintivamente suyo.