La vida y los viajes de Jan Frans Soolmaker
Jan Frans Soolmaker fue un pintor y dibujante flamenco que, muy probablemente, dio sus primeros pasos en la vibrante ciudad de Amberes. Su trayectoria artística estuvo intrínsecamente ligada al movimiento, trazando una ruta que lo llevó desde Amberes hacia Haarlem y, finalmente, hacia Ámsterdam. En abril de 1654, los registros lo sitúan como discípulo de Jan de Bruin en Amberes, aunque no llegó a concluir sus estudios allí antes de emprender su traslado. Si bien no existen constancias de su ingreso en el Gremio de San Lucas de Haarlem, se presume que más tarde se integraría en el Gremio de Ámsterdam.
El rumbo de su existencia conserva un aura de misterio. En diciembre de 1665, Soolmaker redactó su última voluntad, una práctica habitual entre aquellos que se preparaban para travesías inciertas, pues su intención era viajar a Italia pasando por Portugal. Aunque su destino final sigue siendo un enigma, una vista firmada del Escorial sugiere que pudo haber visitado España. Su muerte permanece en el anonimato, si bien un paisaje italiano firmado y fechado en 1668 indica que permaneció con vida al menos dos años después de haber redactado su testamento.
Estilo artístico y temática
Soolmaker es reconocido primordialmente por sus paisajes italianizantes, composiciones que evocan con maestría escenas ecuestres y arcadianas. Su estilo destaca por una notable similitud con la obra del pintor neerlandés Nicolaes Berchem, lo que ha llevado a algunos historiadores a considerarlo uno de sus seguidores más fieles. Debido a la brevedad de su carrera, su producción artística es relativamente escasa. Sus composiciones bebían con frecuencia de la inspiración de los temas y motivos de Philips Wouwerman, tales como la representación de un padre y un hijo contemplando a un jinete que monta un caballo blanco.
Su repertorio artístico se nutrió de diversos temas recurrentes que dotan a su obra de una atmósfera lírica:
- Pastores acompañados de sus rebaños, tal como se aprecia en La pastora y un rebaño de ovejas.
- Escenas ecuestres y jinetes descansando junto a fuentes.
- El arte del grabado, que incluye una obra titulada Hombre con burros datada en 1664.
Debido a su extraordinario talento para emular el estilo de Berchem, en diversas ocasiones los marchantes de arte intentaron hacer pasar sus obras por originales de Berchem mediante la adición de firmas falsas.