Un Pionero del Arte Moderno Iraní
Marcos Grigorian fue un artista y galerista iraní-armenio y estadounidense que se erigió como un auténtico pionero del arte moderno en Irán. Nacido en Kropotkin, en la región de Krasnodar, Rusia, en el seno de una familia armenia, su vida dio un giro trascendental hacia Teherán tras el fallecimiento de su madre. Su formación artística formal lo llevó hasta la eterna Roma, donde se formó en la Accademia di Belle Arti, graduándose en 1954. A su regreso a Irán, su visión estética encontró un espacio físico al abrir la Galerie Esthétique en Teherán, una galería comercial de gran relevancia en la escena cultural.
Su influencia trascendió los lienzos para adentrarse en los ámbitos de la educación y la curaduría; fue el artífice de la primera Bienal de Teherán bajo el auspicio del Ministerio de Cultura, y dedicó parte de su vida a la enseñanza en la Academia de Bellas Artes. Además, su versatilidad lo llevó a explorar la cinematografía, participando en películas iraníes bajo los nombres artísticos de Gregory Mark o Mark Gregory.
Evolución Artística y Legado
La trayectoria de Grigorian experimentó un cambio significativo en la década de 1960 con su traslado a los Estados Unidos, residiendo primero en la vibrante Nueva York y, posteriormente, en Minneapolis, donde colaboró en el Minnetonka Center for the Arts y fundó Universal Galleries. Su obra se distingue por una pluralidad de enfoques, destacando especialmente su serie Earthworks, en la que llevó al lienzo el kahgel, esa mezcla de arcilla y paja esencial en la arquitectura tradicional de las aldeas iraníes. Con este gesto, se consolidó también como uno de los precursores del land art en Irán.
En sus años de madurez, se estableció en Ereván, Armenia. Allí, demostró su faceta de prolífico coleccionista y fundador al crear el "Museo de Oriente Medio". Hoy en día, su legado artístico reside en prestigiosas instituciones, entre las que se encuentran: