Una vida entre líneas y estructuras
Miljenko Horvat recorrió el mundo con la mirada de quien ha sido entrenado para percibir tanto el peso de un edificio como la ligereza de un boceto. Nacido en 1935 en Varaždin, Croacia, sus primeros años estuvieron marcados por el estudio de la arquitectura en la facultad Técnico-Arquitectónica de la Universidad de Zagreb. Fue allí, bajo la guía del profesor Josip Vaništa, donde comenzó a navegar el espacio comprendido entre la precisión estructural y el impulso creativo. Durante sus estudios arquitectónicos, se convirtió en el miembro más joven del grupo Gorgona, un círculo de vanguardia conocido por sus ejercicios intelectuales privados y, a menudo, absurdos. Su etapa con este grupo incluyó proyectos como Gorgona - Then and Now y diversas exploraciones sobre la modernidad y la libertad.
En 1962, su camino lo llevó a París, un periodo de varios años que precedió su traslado a Canadá en 1966. Este movimiento a través de las fronteras trajo consigo un cambio de escenario, pero no una alteración en la curiosidad fundamental de su práctica. Se estableció en Montreal, ciudad donde pasaría gran parte de su carrera. Su obra logró frecuentemente tender puentes entre distintos medios, utilizando la pintura, el dibujo, la fotografía y el collage. Asimismo, experimentó con métodos más técnicos, incluyendo la serigrafía, la litografía e incluso los primeros gráficos por computadora durante la década de 1970.
La intersección entre la tecnología y la mano
A medida que avanzaban las décadas, los intereses de Horvat se expandieron hacia el reino digital. A partir de 1970, comenzó a realizar investigaciones visuales sobre el arte computacional. Este periodo fue testigo de la producción de obras como Computer Triptych plus one y diversos impresos digitales. Participó en exposiciones tales como la Computer Art Exhibition en Toronto en 1971 y presentó gráficos por computadora en la exhibición Tendencies 5 en 1973. Estos experimentos no eran ajenos a su formación inicial; representaban la continuación de una búsqueda por hallar nuevas formas de marcar una superficie, ya fuera mediante tinta, pastel o resultados digitales.
Su producción fue variada y abarcó múltiples técnicas:
- Grabado: Serigrafía, litografía, grabado y impresión offset.
- Medios tradicionales: Óleos, acrílicos, tinta y pastel.
- Digital y fotográfico: Gráficos por computadora, impresiones digitales y fotografía.
Una presencia en colecciones y la memoria
Los rastros de su obra perduran en diversas instituciones de América del Norte y Europa. Sus piezas pueden encontrarse en el Musée national des beaux-arts du Québec, el Canada Council Art Bank y el Musée des beaux-arts de Sherbrooke. Otros lugares notables incluyen el Spencer Museum of Art y el Museum of Modern Art en Nueva York. En su región de origen, su trabajo forma parte de la Colección de Marinko Sudac en Zagreb.
Más allá de lo visual, Horvat fue un hombre de palabras y diseño. Publicó poesía en inglés y sus dibujos aparecieron en colecciones poéticas de Alexis Lefrançois. También se desempeñó como autor, ilustrador, curador y diseñador. Tras años viviendo en el extranjero, regresó a Zagreb, donde falleció en 2012. Su carrera, que abarcó más de 150 exposiciones, dejó tras de sí el registro de una vida dedicada a observar con detenimiento las texturas tanto del mundo físico como del digital.