Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Una vida en las sombras del siglo XVII Benoît Alhoste vivió durante una era de quietud en la historia de Francia, desplazándose entre los pequeños rincones del país. Su vida probablemente comenzó en Marsonnas alrededor de 1620. Dedicó sus años a trabajar el color y la forma, estableciéndose finalmente en Bourg-en-Bresse, donde falleció en 1677. Su presencia en el registro histórico se siente con mayor fuerza a través de los objetos que
dejó atrás en los espacios religiosos de su tiempo. Sus manos trabajaron bajo las tradiciones del siglo XVII, centrándose en las necesidades de la comunidad local y de la iglesia. Existe una sensación de quietud en la forma en que su obra fue preservada, custodiada entre los muros del Convento de la Visitación. Esta conexión con un lugar específico ayudó a asegurar que su trazo permaneciera visible para aquellos que transitaron por eso…