Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
La Mano Florentina Cosimo Daddi transitó por el Renacimiento tardío con una presencia serena y constante, labrando su propio espacio dentro de las corrientes artísticas de Florencia y Volterra. Nacido en 1540, su vida estuvo moldeada por el lenguaje visual de la península italiana durante un periodo de transición. Era pintor de oficio, un hombre cuyas manos estaban habituadas a las exigencias del pigmento y a la precisión del pincel. Su
carrera no fue la de una fama repentina y explosiva, sino más bien un compromiso sostenido con los requisitos formales de su época. Su obra estuvo profundamente arraigada en los sistemas de mecenazgo de aquel tiempo. Entre 1591 y 1594, contribuyó a las decoraciones al fresco de la Villa Petraia, trabajando en las hazañas de Godefroy de Bouillon para la familia Medici. Esta vinculación con una casa tan prominente sugiere la figura de u…