Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Primeros años, familia y formación artística Edith Halcombe nació el 27 de abril de 1844 en el valle de Hutt, Wellington, Nueva Zelanda. Fue la séptima hija de William Swainson y su segunda esposa, Anne Grasby. Su infancia transcurrió entre el valle de Hutt y la finca de su padre en Rangitikei. Al crecer en un entorno tan privilegiado, aprendió a dibujar y pintar desde muy temprana edad. Su padre, un artista de gran destreza por derech
o propio, fue quien le brindó sus primeras lecciones. Para finales de la década de 1850, Edith Halcombe ya realizaba bocetos a lápiz que eran copias fieles de los dibujos de su padre. Llegó a dominar esta práctica con tal maestría que, en ocasiones, resulta difícil distinguir su trazo del de él. Esta formación temprana fue tanto una cuestión de necesidad como de hábito. En aquellos años, las mujeres que no contaban con un familiar que…