Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Primeros años, familia y formación En la ciudad de Maastricht, en los Países Bajos, Henri Jonas llegó al mundo el 8 de mayo de 1878. Nació en un hogar donde el oficio del color y la superficie era una realidad cotidiana, siendo hijo de Fieneke Jungschlaeger y Charles Jonas, un hombre que se ganaba la vida como pintor de casas. Durante aquellos primeros años, el joven siguió el camino trazado por su padre, empuñando las herramientas del
pintor de casas para dominar los aspectos prácticos de su oficio. Esta inmersión temprana en la aplicación física del pigmento proporcionó un comienzo sólido a una vida que, con el tiempo, buscaría expresiones más profundas de la luz y la forma. A medida que sus inclinaciones se desplazaban hacia las bellas artes, Henri Jonas comenzó a buscar una instrucción formal fuera de las horas de su labor manual. Acudió al Stadsteekeninstituut…