Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
El Taller y la Sombra En las estrechas callejuelas de Florencia, el joven aprendiz Jacopo di Giovanni di Francesco comenzó su vida en el estudio de Andrea del Sarto. Permaneció allí, trabajando codo con codo con el maestro hasta finales de 1521. Ya en aquel entonces, su mano poseía una cierta independencia, un modo de mover el pincel que sugería que no era un mero seguidor. Se movió entre los círculos de la ciudad, integrándose entre l
os artesanos y los hombres que daban forma a la vida visual de la corte florentina, aunque a menudo se encontraba en la periferia de los encargos más significativos. Su camino no fue lineal. Se desplazó entre la ciudad y el campo, logrando entrar en la órbita de Pontormo. Sus dibujos, que hoy descansan en diversos museos, revelan una forma muy particular de abordar la forma humana. Las figuras se presentan a menudo en posiciones inusu…