Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Una vida en color y línea Nacido en Bélgica en 1927, Lode Jacobs ha dedicado gran parte de su existencia a observar el mundo a través de la mirada de un pintor. Su presencia en la comunidad artística se distingue por una dedicación silenciosa a su oficio, centrándose en los elementos fundamentales de la narrativa visual. Aunque gran parte de su obra permanece en la intimidad o se conserva en colecciones específicas, su producción reflej
a un compromiso inquebrantable con el acto esencial de la creación. Su práctica artística implica un compromiso profundo tanto con el dibujo como con la pintura. Existe un sentido de disciplina en la manera en que aborda una superficie en blanco, transitando entre la precisión de un boceto y la aplicación fluida del color. Él pertenece a esa tradición de pintores belgas que encuentran el significado en los sutiles cambios de la luz y e…