Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
El espíritu visionario de Raymond Jonson En los vastos paisajes bañados por el sol del suroeste americano, existe una profunda intersección entre la tierra física y el espíritu etéreo—un reino que Raymond Jonson dedicó su vida a explorar. Nacido como Carl Raymond Johnson en Chariton, Iowa, en 1891, el artista acabaría despojándose de su nombre más formal para adoptar uno que se sentía más arraigado en la tradición; sin embargo, su obra
volaría mucho más allá de los límites de la representación literal. Su viaje fue uno de metamorfancia constante, transitando desde la observación meticulosa de la naturaleza hacia una audaz abstracción trascendental que buscaba capturar la esencia misma de lo invisible. Los cimientos artísticos de Jonson se forjaron en el noroeste del Pacífico, donde sus estudios en el Pacific Northwest College of Art bajo la tutela de Arthur Wesley…