Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Una vida en Múnich Nacida en Múnich, Alemania, en 1899, Sofie Fohn fue testigo de un siglo de transformaciones profundas. Mientras muchos recuerdan aquella era por sus convulsiones políticas, su vida estuvo íntimamente entrelazada con el acto silencioso y persistente de preservar la cultura. Fue una pintora, pero su legado también se define por su papel como coleccionista de arte junto a Emanuel Fohn. Juntos, navegaron un periodo en el
que el arte se encontraba a menudo en la mira de las ideologías, trabajando para proteger obras que corrían el riesgo de perderse en la historia. Su conexión con la ciudad de Múnich fue un hilo conductor a lo largo de toda su vida. Era un lugar de profunda tradición artística, y ella transitó por sus espacios tanto como creadora como guardiana de las artes visuales. Para cuando falleció en 1990, había visto al mundo cambiar una y otra…