Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Una herencia atormentada: Los primeros años de William Rimmer La historia de William Rimmer no comienza en los bulliciosos estudios de Boston, sino en medio de un torbellino de delirio familiar y ansiedades sombrías en Liverpool, Inglaterra, hacia 1816. Nacido en una familia sumida en la excentricidad —su padre, Thomas Rimmer, albergaba la inquebrantable creencia de que era el Delfín perdido de Francia, una convicción alimentada por un
a compleja red de verdades a medias y fantasías heredadas de su propio linaje—, este elaborado delirio permeó cada aspecto del hogar Rimmer, proyectando una larga sombra sobre la crianza del joven William. La existencia itinerante de la familia, marcada por una huida casi constante de perseguidores imaginarios —agentes enviados para silenciar al pretendiente "real"—, moldeó sus años formativos, fomentando un profundo sentido de desplaz…