Una vida entre acuarelas y paisajes
Nacido en Bristol, en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, Samuel Phillips Jackson fue un dedicado acuarelista especializado en la representación de paisajes y escenas marinas. Hijo del pintor de paisajes Samuel Jackson, recibió su instrucción artística temprana de manos de su padre y, más tarde, estudió dibujo de la figura en la escuela de modelos de la academia de Bristol. Su trayectoria artística lo llevó a exponer en la British Institution y en la Royal Academy, convirtiéndose finalmente en asociado de la Royal Water Colour Society en 1853 y miembro de pleno derecho en 1876.
Su obra capturó con maestría la atmósfera del West Country, con muchas de sus piezas iniciales centradas en las costas de Devon y Cornualles. Su destreza técnica destacó por una ejecución firme y por armonías contenidas de tono y color, especialmente en su capacidad para interpretar la atmósfera plácida de la niebla gris y las nubes. A lo largo de su carrera, envió cientos de obras a diversas exposiciones, incluyendo numerosas vistas del Támesis tras su traslado a Streatley-on-Thames y Henley-on-Thames.
Temas artísticos e intereses técnicos
El repertorio de Jackson incluía una amplia variedad de temas marítimos y terrestres, tales como:
Más allá de la pintura, Jackson poseía un profundo interés por la fotografía. Demostró una notable aptitud técnica para este medio al inventar un obturador instantáneo, un logro por el cual fue condecorado con una medalla de la Royal Photographic Society. Pasó sus últimos años en Bristol, ciudad donde falleció en 1904.