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      William Small, 1843 – 1929

      Las 1 pinturas más famosas de William Small

      The Last Match (1887) es la pintura por la que William Small es más recordado/a. Nuestro catálogo cuenta con 1 obras de William Small. Aquí presentamos las 1 más famosas, con su año, el museo y la historia de cada lienzo.

      Clasificado según nuestra puntuación de popularidad, que combina las búsquedas, visitas y pedidos de cada obra. Actualizado noviembre 2026. Cada pintura de esta página puede pedirse como una reproducción al óleo pintada a mano sobre lienzo de lino, o como una impresión de bellas artes, fabricada al tamaño que elija.

      Retrato de William Small
      William Small · 1843 – 1929
      Nacimiento · fallecimiento
      1843 – 1929, Edimburgo
      Obras de nuestro catálogo
      1
      Las más famosas
      The Last Match (1887)

      Las diez pinturas más queridas de William Small

      Las obras más famosas de William Small, año tras año

      Los lienzos de William Small fechados en 1887 que aparecen en esta página se presentan aquí, en orden de fama.

      1. 1887

      Los lienzos de William Small, pregunta a pregunta

      ¿Por qué lienzo es más recordado William Small?Leer la respuesta

      The Last Match (1887)

      The Last Match: ¿qué edad tenía William Small cuando se pintó?Leer la respuesta

      William Small, nacido en 1843, tenía 44 años: The Last Match data de 1887.

      ¿Cuántas pinturas creó William Small?Leer la respuesta

      1 obras de William Small se encuentran en nuestro catálogo.

      ¿Dónde puedo comprar una reproducción de una pintura de William Small?Leer la respuesta

      Sí. Cada pintura de esta página puede pedirse desde su propia página como una reproducción al óleo pintada a mano, o como una impresión de bellas artes, en el tamaño que elija.

      Conozca al pintor: William Small

      Una vida de líneas y luz

      Nacido en Edimburgo, Reino Unido, en 1843, William Small ocupó un lugar significativo en el paisaje visual de la era victoriana. Fue un hombre de múltiples medios, moviéndose con naturalidad entre la precisión de un dibujante y la gracia fluida de un acuarelista. Su carrera se definió por una producción prolífica que trascendió las paredes de los estudios privados, llegando a manos del público a través de las páginas de notables publicaciones periódicas como The Graphic, Good Words e Once a week. Poseía una capacidad especial para traducir narrativas complejas en ilustraciones impactantes, una destreza que le valió la reputación de ser uno de los ilustradores más exitosos de su tiempo.

      Su rango técnico era vasto. Ya fuera trabajando al óleo sobre lienzo o mediante la delicada aplicación de la litografía, Small demostró un dominio absoluto de sus herramientas. Su obra se inclinaba frecuentemente hacia la escuela idílica, un estilo que favorecía una sensación de paz y belleza pastoral. Esta inclinación es visible en su habilidad para capturar la quietud de la naturaleza y las sutiles tensiones de la interacción humana.

      La amplitud de una carrera victoriana

      La vida profesional de Small estuvo marcada por una constante acumulación de galardones y reconocimiento institucional. Sus contribuciones a las artes no se limitaron a un solo género, sino que abarcaron las disciplinas esenciales del ilustrador y pintor del siglo XIX. Su alcance se extendió desde los bulliciosos centros de Londres hasta las galerías de Manchester, Liverpool y Leicester.

      Su identidad profesional se forjó a través de diversos roles y honores fundamentales:

      • Pintor y acuarelista
      • Ilustrador para las principales publicaciones periódicas
      • Dibujante y litógrafo
      • Receptor de los títulos R.I. y H.R.S.A.

      El capítulo final

      A medida que avanzaban las décadas, la influencia de Small se mantuvo firme, incluso cuando las sensibilidades artísticas de la época comenzaron a transformarse. Permaneció como una figura constante en la escena del arte británico hasta su muerte en Worcester, Inglaterra, en 1929. Su legado se preserva no solo en lienzos individuales, sino en el registro histórico de las publicaciones que confiaron en su mano para dar vida a las historias. Desde la serenidad de The woodlands hasta las escenas más vibrantes de The Last Match, su obra sigue siendo una ventana al lenguaje visual de una era pasada.